Revista Campoastur - Invierno 2023

LA CRISIS ALIMENTARIA POR VENIR Seguimos sin darle importancia a la comida. Curioso y grave. La sociedad europea en su conjunto, y la española de manera destacada, sigue sin preocuparse por su seguridad alimentaria. Y cuando decimos seguridad alimentaria no nos referimos tan sólo a cuestiones de calidad y salud, que también, sino que, sobre todo, lo hacemos en lo ateniente a la cantidad, es decir a algo tan básico y primario como el que se disponga suficiente comida para todos. Después de décadas de abundancia, de riquísima variedad y precios históricamente bajos, la población eliminó a la alimentación de su lista de preocupaciones. Creyó que los alimentos – sanos, variados, baratos – era algo que surgía por generación espontánea en los anaqueles de los supermercados, sin que aparentemente nadie se preocupara por ellos. La figura del agricultor se devaluó socialmente ante una sociedad urbana que comenzó a considerarlos como simples parásitos, vividores de subvenciones, y enemigos de ese medio ambiente que los urbanitas decían proteger. Al punto llegó el desprecio por el campo, que, durante un tiempo, se le quitó incluso el título de Agricultura al ministerio correspondiente, afortunadamente hoy repuesto, al menos. «LA MISMA SOCIEDAD URBANA QUE SE QUEJA DE LA CARESTÍA DE LOS ALIMENTOS, CONTINÚA CRITICANDO LAS INVERSIONES EN REGADÍOS, TRASVASES O GRANJAS» 24 REVISTA CAMPOASTUR | Invierno 2023

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