Revista Campoastur - Marzo 2019

15 | Campoastur y en muchos casos a aumentar la supervivencia de la población, esta herramienta llegó a nuestras vidas en el año 1930. Los antibióticos han supuesto un antes y un después para la humanidad. Sin duda alguna también son una herramienta valiosísima para la ganadería, sin ellos la producción intensiva sería más compleja. A pesar de la “juventud” de estos aliados, en la actualidad una gran amenaza sobrevuela sobre ellos, las resistencias bacterianas. El problema de las resistencias, es un problema global que exige soluciones globales y sin duda tanto a nivel de medicina humana como de veterinaria, exige estrategias para evitar quedarnos sin esta imprescindible herramienta. Por desgracia la opción de desarrollar nuevas moléculas que eviten estas resistencias no es una tarea sencilla y el lanzamiento al mercado de nuevos antibióticos ha sido escaso en los últimos años. Esta complejidad técnica para descubrir un nuevo antibiótico implica que el coste de desarrollo es muy elevado, por lo que el futuro no parece muy prometer por esta vía. El concepto de “Una salud” de nuevo es imprescindible a la hora de abordar estrategias para minimizar el impacto de las resistencias a los antibióticos. Como ganaderos, como veterinarios, tenemos una gran responsabilidad a la hora de preservar este patrimonio que es de todos, una batería de antibióticos limitada que deben responder cuando se necesiten, tanto en nuestros animales como en las personas. Ante “el problema de Estado” que suponen las resistencias antibióticas, el gobierno español a través de la Agencia Española del Medicamento, ha creado un plan específico para minimizar la aparición de estas resistencias, el PRAN (Plan Nacional Resistencias Antibióticas). Este Plan coordina a todos los actores públicos y privados que pueden ayudar a conseguir el objetivo. A nivel de ganadería, hay varios ministerios implicados, las Comunidades autónomas, Instituciones científicas, Universidades y Asociaciones de productores. La necesidad de este Plan está sobradamente justificada; en la actualidad en España se calcula que unas 3.000 personas mueren al año debido a infecciones bacterianas para las que no hay tratamiento y se estima que en 2050 en Europa alrededor de 10 millones de personas pueden morir por esta causa generando costes por encima de los 80.000 millones de euros. Una de las labores de este Plan Nacional es monitorizar el uso de antibióticos en ganadería y los datos obtenidos arrojan una imagen poco favorable para España. España es el segundo país de la UE con mayor uso de antibióticos, triplicando la media europea y muy por encima de países como Holanda, Dinamarca, Alemania o Francia donde también la ganadería tiene mucho peso y sus sistemas productivos no son tan diferentes al español. Con estos datos de alto consumo y con una imagen poco favorable frente a nuestros socios europeos, la única conclusión positiva que se puede sacar es que tenemos un amplio margen de mejora. Una importante novedad del PRAN es que a partir del 2019, la Agencia Española del Medicamento tendrá un registro del antibiótico recetado por cada veterinario y el utilizado en cada explotación española, esta enorme base de datos permitirá conocer quién utiliza antibióticos de forma racional y quien no. ¿Y QUÉ PODEMOS HACER EN VACUNO LECHERO? En la producción de rumiantes española, el uso de antibióticos es menor comparado con la producción de otras especies, aun así no tenemos que bajar la guardia y debemos trabajar por el “Uso prudente de los antibióticos”.

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