Revista Campoastur - Invierno 2025

lógico en un proceso de largo recorrido. Tal y como se destacó durante el encuentro, el verdadero efecto de este reconocimiento se irá consolidando a medio plazo, a medida que se despleguen estrategias de desarrollo, promoción, profesionalización y valorización cultural. Sin embargo, todos compartieron una convicción clara: la declaración de la Unesco debe convertirse en una palanca estratégica para el futuro de la sidra asturiana, y muy especialmente para la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias, que juega un papel esencial en la calidad, trazabilidad y prestigio del producto. Unidad y visión compartida, claves del camino Los representantes institucionales y del sector coincidieron en la necesidad de trabajar de forma unida, coordinada y con una visión común. La cultura sidrera asturiana forma parte de nuestra identidad colectiva, y su salvaguarda —pero también su transformación y modernización— requiere la implicación de todos los actores. Entre los retos señalados se encuentran: • La mejora de la promoción turística y cultural vinculada a la sidra. • El fortalecimiento de la cadena de valor, desde la pomarada hasta el escanciado. • La profesionalización y el relevo generacional. • La ampliación de mercados y la consolidación de nuevas oportunidades comerciales. • La preservación del paisaje y de las prácticas tradicionales. • La difusión internacional de la cultura sidrera como elemento diferenciador del territorio. A pesar de los desafíos, el ambiente fue optimista. Se valoró positivamente el camino recorrido durante este primer año y se insistió en que la declaración es un punto de partida, no de llegada. Una oportunidad para todo el sector agroalimentario Para las cooperativas, los cosecheros, los llagares y las entidades que formamos parte del tejido rural asturiano, este reconocimiento supone una oportunidad única para reforzar la visibilidad del producto, proteger las prácticas tradicionales, impulsar la calidad y generar mayor valor añadido para nuestros territorios. La cultura sidrera asturiana es un patrimonio vivo, dinámico y profundamente arraigado. Su inclusión en la Lista de la Unesco nos recuerda la importancia de seguir cuidando nuestras pomaradas, nuestros lagares, nuestras tradiciones y nuestra forma de entender la sidra. Un año después, celebramos este hito con orgullo, pero también con la mirada puesta en el futuro: queda mucho por hacer, y el camino debe recorrerse juntos. Jorge García Director Técnico Prod Vegetal Campoastur 45 REVISTA CAMPOASTUR | Invierno 2025

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