el funcionamiento como la rentabilidad de la explotación". ¿Cómo conseguís que esa formación esté pegada a la realidad de las explotaciones y pueda aplicarse en el día a día? "Tenemos la suerte de contar en Campoastur con un gran equipo técnico y, además, trabajamos con asesores externos, ponentes y colaboradores de primer nivel nacional. Cuando diseñamos las formaciones buscamos siempre que no se queden únicamente en la teoría. Intentamos trabajar sobre situaciones reales, ejemplos concretos y experiencias de otras explotaciones y otras zonas, de manera que los conocimientos puedan trasladarse después al día a día de cada ganadería. Y aquí también es importante agradecer la implicación tanto de los profesionales que participan en las jornadas como de las granjas que nos abren sus puertas. Esa disposición a compartir conocimiento y experiencia aporta muchísimo valor al programa". ¿Hasta qué punto los propios jóvenes participan en la definición de los contenidos del programa? "Campoastur Next tiene una estructura y una planificación, pero desde el principio hemos querido que sea un programa abierto, tanto a la participación como a las propuestas de los propios jóvenes. Nos interesa saber qué temas consideran importantes, qué necesidades tienen y qué les preocupa. Somos conscientes de que existen también diferencias generacionales en la forma de comunicarnos y por eso uno de nuestros retos es generar la confianza necesaria para que esas propuestas lleguen. Tenemos que escucharles, prestar atención a lo que nos dicen y conseguir que el programa evolucione también a partir de sus necesidades reales". ¿Por qué era importante que Campoastur Next ofreciera experiencias más allá de la formación convencional? "Porque una experiencia compartida genera dinámicas que difícilmente se consiguen en una jornada convencional. Cuando incorporas un viaje, sales de tu entorno habitual, visitas otras explotaciones, conoces otras formas de trabajar e incluso te enfrentas a otro idioma, la relación entre los participantes cambia. Pasas muchas horas juntos, compartes conversaciones, dudas, impresiones y experiencias. Ese componente personal es fundamental para Campoastur Next, porque no buscamos únicamente transmitir conocimiento. Queremos también crear vínculos entre los participantes, y las experiencias son una de las mejores herramientas para conseguirlo". Uno de los hitos del primer año ha sido el viaje formativo a Italia con 16 jóvenes ganaderos. ¿Qué buscabais y qué aprendizajes destacarías? "Buscábamos, sobre todo, salir de nuestro entorno habitual y comprobar cómo afrontan en otros lugares retos que, en muchos casos, son muy similares a los nuestros. Una de las cuestiones más interesantes fue precisamente comprobar que los problemas del sector se repiten y que muchas de las soluciones también siguen líneas parecidas. Pero hubo aspectos que nos llamaron especialmente la atención, como la estructura del sector productor o el peso que tiene la transformación de la leche. En la zona que visitamos, aproximadamente la mitad de la leche se destina a la producción de queso, lo que permite generar un importante valor añadido. También resulta muy interesante observar la relación y la interdependencia que existe entre los productores y la industria. Todo ello nos permitió conocer otra realidad, compararla con la nuestra y volver con nuevas ideas y reflexiones". 12 REVISTA CAMPOASTUR | Otoño 2026
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