Revista Campoastur - Otoño 2026

Una situación que acaba repercutiendo tanto en la productividad y rentabilidad de las explotaciones como en la calidad del producto final. Frente a este problema, GO SEMFABAS trabaja para desarrollar y consolidar un sistema integral de multiplicación y suministro de semilla estándar de Faba Asturiana, producida en Asturias y sometida a controles que permitan garantizar su pureza varietal, sanidad y trazabilidad. Un proyecto que nace de las necesidades del sector El Grupo Operativo está integrado por Campoastur, como socio beneficiario y representante del proyecto; Marcos Fernández, productor de faba y también socio beneficiario; y el Consejo Regulador de la IGP Faba Asturiana, como socio colaborador. A ellos se suman dos entidades fundamentales para su desarrollo técnico: ASINCAR, centro tecnológico agroalimentario encargado de la coordinación del grupo, y el SERIDA, que aporta el material vegetal de partida y actúa como principal asesor técnico del proceso de multiplicación. Campoastur desempeña, además, un papel activo como entidad multiplicadora y coordinadora de la producción en campo, contribuyendo a trasladar el conocimiento generado desde el ámbito científico y técnico a la realidad productiva de los agricultores. La iniciativa comenzó a gestarse en 2024 a partir de las necesidades trasladadas por el propio sector. Antes de iniciar los trabajos fue necesario preparar los medios y cumplir los requisitos técnicos y administrativos necesarios para desarrollar la actividad de producción y multiplicación de semilla. Tras la aprobación del proyecto en abril de 2026, este año se ha iniciado ya la primera campaña de multiplicación, tanto en campo como en invernadero. Maximina3, una variedad con mayor resistencia El proyecto trabaja con Maximina3, una variedad obtenida por el SERIDA a través de la mejora genética de la variedad Andecha tras años de investigación. Entre sus principales características destaca su mayor resistencia frente a enfermedades habituales del cultivo, como la antracnosis, el virus del mosaico o el oídio, además de su adaptación a las condiciones agroclimáticas de Asturias y su elevada productividad. El objetivo es que esta variedad pueda llegar progresivamente a los productores de la IGP mediante un sistema organizado que asegure la disponibilidad de semilla de siembra de calidad y de origen local. Del invernadero al campo El proyecto se desarrollará durante tres años, de 2026 a 2028, siguiendo dos líneas de trabajo complementarias que se repetirán en cada campaña. Por una parte, la multiplicación en invernadero permitirá mantener y conservar el material varietal y obtener la semilla base necesaria para continuar el proceso al año siguiente. Paralelamente, la multiplicación en campo permitirá producir la semilla estándar destinada a su utilización por el sector productor. De esta forma se crea un ciclo que busca aumentar progresivamente la cantidad de semilla disponible sin perder las características genéticas y sanitarias que se pretenden preservar. Las primeras parcelas correspondientes a la 45 REVISTA CAMPOASTUR | Otoño 2026

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