Revista Campoastur - Primavera 2025
de mano de obra: por un lado, las nuevas generaciones cada vez valoran más el tiempo libre y por otro, la vida en el campo y el medio rural no es atractiva para mucha gente. Esto, entre otros factores, se traduce en que cada año queden menos explotaciones de vacas de leche y que cada vez cueste más encontrar personal para trabajar en las granjas. Y ¿Cómo puede responder el sector a todas estas demandas? Pues como lleva años haciendo, con innovación TECNOLÓGICA y CIENTÍFICA que nos permitan afrontar los retos a los que nos enfrentamos, pudiendo producir más y mejor, respondiendo a unos estándares de calidad cada vez mayores, con unos costes controlados y a la vez proporcionado herramientas para que el ganadero viva mejor. SMART FARMING El desarrollo tecnológico ha pasado por diferentes épocas que han supuesto grandes avances para la humanidad. Actualmente estamos viviendo lo que se denomina “La 4ª revolución industrial” basada en la digitalización (internet, big data, inteligencia artificial…) y como no, esta revolución también afecta a nuestro sector. El término que engloba esta revolución industrial en ganadería es el SMART FARMING, que se define como la utilización de las nuevas tecnologías en el ámbito de la agricultura y la ganadería para aumentar la cantidad y la calidad de la producción, aprovechando al máximo los recursos y minimizando el impacto medioambiental. Dentro del Smart Farming podríamos diferenciar la ganadería de precisión que está enfocada al manejo individualizado del ganado, monitorizando parámetros de cada animal y pudiendo realizar manejos personalizados lo más adecuados posible al estado de cada animal. ¿De qué tecnologías estamos hablando? 1) Salas de ordeño y robots inteligentes que miden producciones y composición de la leche, con pulsaciones adaptadas a las características de cada animal… 2) Sistemas de monitorización del comportamiento (actividad, rumia, ingesta, jadeo…) con aplicaciones en reproducción, salud y gestión del rebaño. 3) Sistemas de automatización: puertas separadoras que seleccionaran los animales que requieran atención o algún manejo; tolvas y básculas para alimentar de manera precisa acorde a las necesidades de cada animal… 4) Big data, algoritmos e inteligencia artificial (IA) : el big data es la recopilación de datos a través de los sistemas de monitorización, los algoritmos son los cálculos que intentan encontrar patrones en esos datos y, por último, la IA evalúa toda esta información para tomar las decisiones más eficientes. Volviendo a los retos que debe afrontar el sector, podríamos decir que el Smart Farming, puede ayudar en: 1) La optimización de la producción: mejorar la salud, la reproducción, el manejo, el bienestar… Para producir más y mejor. 2) Facilitar y mejorar la vida del ganadero: tecnificación de tareas, reduciendo la dependencia de la mano de obra, haciendo así más atractivo el sector para las nuevas generaciones y reduciendo los costes de mano de obra. 3) Cumplir las demandas del consumidor: p roductos sostenibles, bienestar animal, seguridad alimentaria… Sin embargo, no basta con tener la tecnología, también hay que saber 16 REVISTA CAMPOASTUR | Primavera 2025
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