poco apetitosa. Lo mismo ocurre cuando se intenta hacer ensilado de primer corte de alta calidad de forma consistente. Cada paso del proceso, desde la cosecha hasta el almacenamiento, requiere una gestión cuidadosa para asegurar que el ensilado mantenga su valor nutritivo y sea palatable para los animales. ¿Por qué tratar el ensilado de primer corte? La hierba de primer corte suele eclipsar a los cortes posteriores en términos de valor nutritivo y rendimiento. Su impacto en la rentabilidad de la granja es evidente. Entonces, ¿por qué arriesgarse a comprometer su duro trabajo renunciando al tratamiento con un inoculante de ensilado? El tratamiento adecuado del ensilado de primer corte no solo preserva su calidad, sino que también mejora la eficiencia alimentaria del ganado, lo que se traduce en una mejor producción de leche y carne. La materia seca (MS) importa El forraje de hierba de primer corte tiende a tener un menor contenido en MS que los cortes posteriores, lo que lo hace más susceptible al deterioro durante la fermentación y la alimentación, ya que presenta dificultades durante el proceso de ensilado. Un mayor contenido en proteína, aunque es beneficioso para la alimentación, puede dificultar una fermentación eficaz. El ensilado no tratado puede fermentar lentamente, lo que reduce los niveles de azúcar, el contenido proteico, la digestibilidad y la palatabilidad general. Estas pérdidas pueden repercutir significativamente en el rendimiento de su granja, por lo que la adición de un inoculante de ensilado es una inversión acertada. Además, un ensilado con un contenido adecuado de MS es más estable y menos propenso a la proliferación de microorganismos indeseables, lo que garantiza una alimentación segura y saludable para los animales. En este sentido, una investigación reciente ha demostrado que el tratamiento de la hierba ensilada con un inoculante puede mejorar la ingesta de materia seca (MS) en las vacas lecheras en 1,5 kg al día y, además, aumentar la producción de leche, lo que demuestra el retorno sobre la inversión de utilizar un aditivo en todos los cortes, incluido el primero de la temporada. En el estudio, durante las seis primeras semanas de alimentación, las vacas que consumieron el forraje tratado ingirieron 1,5 kg adicionales de MS al día en comparación con las alimentadas con ensilado que no fue 39 REVISTA CAMPOASTUR | Primavera 2026
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