Revista Campoastur - Junio 2014 - page 10

“Tengo una vaca que orina sangre”
o “Le han diagnosticado neumonía
a una de mis vacas, pero no noto
mejoría, a pesar de haber sido tra-
tada con uno o varios antibióticos
durante varios días”
son preguntas
frecuentes que nos hacen nuestros
clientes en esta época del año, por
ello, en este número de la revista
Campoastur, vamos a hablar sobre
la Piroplasmosis bovina, una enfer-
medad transmitida por garrapatas
que tiene una elevada prevalencia
en la Cornisa Cantábrica y que
sólo tendemos a asociarla a ésta
cuando nuestra vaca “orina muy
oscuro, como si tuviese sangre o del
color del coñac”, sin embargo, como
veremos esto solo suele ocurrir en
las formas agudas de la enferme-
dad, siendo más difícil y confuso su
diagnóstico cuando se presenta de
forma crónica pudiendo hacer que
nos equivoquemos a la hora de de-
terminar el origen de la patología.
Las piroplasmosis bovinas son
enfermedades parasitarias produ-
cidas por protozoos de los géneros
Babesia y Theileria que se transmi-
ten a través de las garrapatas y se
caracterizan por una destrucción
masiva de células sanguíneas.
Se trata de una enfermedad espe-
cialmente importante en nuestra
zona, ya que las características
climatológicas de la Cornisa Can-
tábrica hacen que Asturias reúna
unas condiciones idóneas para el
Enfermedades estacionales
Las piroplasmosis bovinas
Campoastur | 12
destrucción de las células sanguí-
neas da lugar a anemia, ictericia
(color amarillento de las mucosas) y
hemoglobinuria (orina de color coñac
debido a la presencia de hemoglobi-
na). Este último síntoma es el más
representativo de la enfermedad.
En ausencia de tratamiento, la
enfermedad puede derivar en
postración, temblores musculares,
salivación, lagrimeo y finalmente la
muerte.
• La forma crónica puede seguir a
la aguda o presentarse como una
nueva afección poco clara, que se
caracteriza por síntomas más leves
que en el caso anterior, pero más
prolongados e irregulares. La tem-
peratura tiene periodos de elevación
en torno a los 40ºC, disminuyen
tanto el apetito como la rumia, y
se produce una anemia gradual
con pérdida progresiva de peso;
sin embargo no hay presencia de
hemoglobina en la orina, por ello su
diagnóstico de campo es difícil al ser
éstos síntomas comunes a muchas
enfermedades. En estos casos la
mortalidad es baja y la recuperación
lenta e incompleta en ausencia de
tratamiento, pudiendo durar sema-
nas o incluso meses.
• Los terneros hasta los 9 me-
desarrollo de las poblaciones de
garrapatas.
Transmisión
Entre las enfermedades transmi-
tidas por garrapatas, las piroplas-
mosis son las más frecuentes y
perjudiciales para el sector gana-
dero, ya que provocan importantes
pérdidas económicas por la muerte
de los animales afectados o por el
descenso de las producciones.
La transmisión se produce cuan-
do las garrapatas infectadas, al
alimentarse, introducen el parásito
en el organismo del animal. Una vez
allí, las Babesias o Theilerias pasan
al torrente sanguíneo e invaden las
células de la sangre donde se mul-
tiplican, provocando una extensa
destrucción de glóbulos rojos. Otro
modo de transmisión a tener en
cuenta es el empleo entre anima-
les de la misma aguja o jeringuilla
cuando se realizan tratamientos
intravenosos.
Signos clínicos
La enfermedad se puede presentar
de forma aguda o crónica y en el
caso de los terneros, que son más
resistentes que los adultos, la sinto-
matología será de carácter leve:
• La piroplasmosis aguda se pre-
senta tras un periodo de incubación
de unos 8-10 días y cursa con una
sintomatología grave caracterizada
por una elevación repentina de la
temperatura 40-41ºC que permane-
ce unos 3 días o más, acompañada
de depresión, pérdida de apetito,
cese de la rumia, constipación,
aumento de la frecuencia cardiaca
y respiratoria (llegando incluso a
tener dificultades para respirar) y
rápida disminución de la producción
en las vacas lecheras. Las hem-
bras preñadas pueden abortar y la
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