a. El Fertimanzano
. Una posibilidad muy cómoda y
sencilla es la utilización de un abono triple NPK
con Magnesio, específico para complementar las
necesidades del manzano cuyo nombre comercial
es FERTIMANZANO . Una dosis de 700 kg/ha de
este fertilizante supone un aporte de 56 kg/ha
de Nitrógeno, 84 kg/ha de Fósforo y 126 kg/ha de
Potasio. Además se aportan 14 kg/ha de Magnesio
(MgO), que suele ser un elemento deficitario en
los suelos asturianos. Aunque por su composición
permite que se eche de una sola vez al inicio del
periodo vegetativo, es recomendable dejar un tercio
para aplicarlo tras el cuajado del fruto. Al final se
describirá esta opción con más detalle.
b. Combinación de abonos simples y complejos.
Otra
opción de abonado consistiría en utilizar durante el
invierno 600 kg/ha de 0:14:14 y 80 kg/ha de sulfato
potásico 50%, y complementar durante el periodo
vegetativo con 200 a 250 kg/ha de nitrato amónico
cálcico 27% (NAC) repartidos es varias aplicaciones.
De cualquier forma, limitar la fertilización de un
cultivo a la reposición mediante abonos químicos
de sus extracciones teóricas, puede acarrear
problemas de degradación de los suelos a medio
y largo plazo, tal y como ha ocurrido en regiones
donde la intensificación de la agricultura ha sido
notable en las últimas décadas. Como se apuntaba
anteriormente, con cierta periodicidad deberemos
analizar el suelo y en función de los resultados
realizar las enmiendas calizas y orgánicas que sean
necesarias.
c. Abonado en agricultura ecológica
. En agricultura
ecológica existen numerosos productos
autorizados por el COPAE, que es el organismo que
regula este tipo de producción en nuestra región,
con los que fertilizar el cultivo del manzano de
sidra con eficiencia. Entre ellos podemos encontrar
fertilizantes orgánicos como los estiércoles o los
compost y otros de tipo mineral que provienen
de rocas molidas o cenizas. Un ejemplo válido y
sencillo, entre numerosas alternativas puede ser
la aplicación de 1000 kg/ha del abono orgánico
Equivida. base de estiércol de oveja, siendo
completado con porcentajes de estiércol de caballo
y gallinaza.. Disponible en Campoastur
Cuándo aplicar los abonos
La época de aplicación de los abonos depende de
la solubilidad de los mismos que, como se decía
anteriormente determina el tiempo que tardará en estar
a disposición de las plantas.
El fósforo y el potasio son dos elementos que tienen
escasa solubilidad y movilidad en el terreno, son
“fijados” por el suelo por lo que en cultivos leñosos se
pueden aplicar en la época del año que se prefiera, en
invierno a sabia parada, o primavera verano en periodo
vegetativo.
El nitrógeno en cambio suele venir en formas mucho más
solubles por lo que debe aplicarse al cultivo en periodo
vegetativo primavera verano, mejor en varias veces de
forma fraccionada, para evitar pérdidas por lavado y
contaminación de las aguas subterráneas. No obstante
existen abonos que incorporan nitrógenos de liberación
lenta que permiten un mejor aprovechamiento y son
menos peligrosos medioambientalmente siempre que
respetemos las dosis.
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