Revista Campoastur - Marzo 2022

mecanización que se vaya a emplear además de criterios económicos. En general, y de cara a la calidad, son preferibles densidades de plantación más altas, con el fin de establecer una competencia entre las cepas, lo cual incrementa la calidad. Así mismo, en zonas húmedas como la que nos ocupa, es conveniente incrementar la densidad de plantación con el fin de reducir el vigor para evitar elevados niveles de humedad en el interior de las cepas, que causarían problemas. Obviamente, en viñas con peores condiciones de suelo la densidad será menor. Esta siempre estará condicionada por el factor más limitante. La anchura de la maquinaria disponible en la explotación no debería ser el criterio que defina este parámetro, si no que esta debe ser adoptada bajo criterios técnicos. En cuanto a la distancia entre cepas, se tendrá en cuenta el sistema de formación. La distancia entre yemas dentro de las varas, también será un condicionante a la hora de podar. Se dispondrán a mayor distancia entre sí variedades como el albarín blanco, con mayor distancia entre nudos. Si bien, en los viñedos antiguos son muy frecuentes marcos de plantación en torno a 1-1,10 metros entre filas y la misma distancia entre cepas, de cara a una explotación adaptada a la mecanización actual, son recomendables marcos mayores. En general, distancias entre calles en torno a los dos metros, y entre cepas entre 0,90 y 1,10 metros se consideran adecuadas, si se opta por emplear formaciones en Guyot o cordón simple. En caso de optar por cordón bilateral o Guyot doble las distancias pueden estar en torno a 1,2 m o algo más. Así mismo, es importante a la hora de diseñar el viñedo disponer de vías de servicio amplias para facilitar las labores de la maquinaria. En viñedos en bancales, que estos estén comunicados entre sí es una gran ventaja a la hora de trabajar. La orientación de las filas, en la mayoría de los casos, en esta zona viene condicionada por la topografía, ya que, en pendientes fuertes o muy fuertes las filas siguen las curvas de nivel o se realizan bancales. Para pendientes medias a débiles la plantación se hace en el sentido de la pendiente. Sin embargo, si tenemos la posibilidad, y con el fin de conseguir el máximo de luz solar activa beneficiosa para la vegetación y fructificación sería deseable que la dirección de las hileras fuera NE a SO. Esta orientación proporciona luz solar abundante durante las primeras de la mañana, disminuyendo la prolongación de los rocíos matutinos favorecedores de enfermedades criptogámicas. Mientras, por la tarde, la radiación solar con esta orientación es menor, lo que reduce los “golpes de sol” y “escaldados” del fruto cuando ha llegado a su madurez. Cuando sea posible, y con vistas a una mecanización del cultivo más sencilla y a la disminución de costes de implantación de espalderas, se recomienda la plantación en el sentido de mayor longitud de la parcela. En cuanto a los parámetros de forma de las cepas, para esta zona, no serían recomendables alturas de tronco bajas, a pesar de la mejor maduración de la uva, por la mayor sensibilidad a heladas primaverales y el mayor riesgo de enfermedades criptogámicas, dos condicionantes claves para el cultivo en este territorio. En general alturas de tronco en torno a 60 o 70 cm se consideran adecuadas en la mayoría de viñedos. El sistema de poda elegido estará en función de la variedad y las preferencias del viticultor. El sistema de poda más frecuentemente empleado en los viñedos de la zona es el guyot simple. Este sistema fue introducido en la zona por los técnicos franceses de los que hablamos en el artículo de historia. En la zona de Cangas lleva muchos años siendo el sistema predominante, mientras que, en Ibias, con una viticultura menos tecnificada hasta fechas recientes, aún se mantenían bastantes viñedos en vaso. El cordón doble, ampliamente extendido en otras zonas vitícolas y que había sido empleado en algunas nuevas plantaciones de la zona no está teniendo buena acogida e incluso se han reconvertido viñedos a la poda guyot. En general, para las variedades autóctonas, son preferibles sistemas de poda larga, como el mencionado Guyot u otros similares, ya que estas presentan baja fertilidad en las 29 | Campoastur

RkJQdWJsaXNoZXIy NzQzMTM=