Revista Campoastur - Verano 2025
• El cálculo y análisis detallado de los costes de los productos o servicios. • La elaboración de presupuestos. • El uso de sistemas de indicadores clave de rendimiento, tanto financieros (costes y márgenes) como no financieros (volumen de producción, calidad, salud animal, sostenibilidad). • Estudios comparativos o benchmarking, que permiten comparar los resultados de la granja con los de otras tomadas como referencia por sus buenos resultados. Estas prácticas, que pueden ser formales (software estructurado) o informales (cálculos rápidos, gestión en hojas de cálculo), ayudan a controlar ingresos y gastos, evaluar la rentabilidad y optimizar la gestión de recursos. Por otro lado, las TIC abarcan un amplio conjunto de herramientas digitales como, por ejemplo: • Software especializado para la gestión agraria, tanto de las operaciones productivas y comerciales como de las finanzas. • Bases de datos para consultar información sobre la granja. • Aplicaciones y plataformas para la comercialización y promoción de productos. • Uso de Internet y otras tecnologías para acceder a información y mejorar la comunicación. Las TIC no solo facilitan el acceso a información actualizada y mejoran la comunicación, sino que también ayudan a optimizar la gestión de recursos y facilitan el cumplimiento normativo y la trazabilidad de la producción. Los Resultados del Estudio El hallazgo principal del estudio es claro: un mayor uso de las PCG y de las TIC está asociado con una mejora en la eficiencia de los productores ecológicos. Según se representa en el Gráfico 1, una granja será eficiente si alcanza la máxima producción posible a partir de su dotación de recursos (mano de obra, tierra, inversiones, aprovisionamientos). El aumento de la eficiencia de los productores contribuye directamente a la mejora de su rentabilidad y sostenibilidad económica. La investigación cuantifica los impactos positivos del uso de PCG y TIC mediante ejercicios de simulación, según los cuales: • Incrementar el uso de PCG desde un nivel bajo (primer cuartil) a un nivel más alto (tercer cuartil) podría mejorar la eficiencia en un 6,7%. Para un productor promedio, esto se traduciría en un aumento de aproximadamente el 10,5% en el margen de contribución (la diferencia entre ventas y costes de aprovisionamiento). • En el caso de las TIC, un aumento similar en su uso (del primer cuartil al tercer cuartil, tomando como referencia una edad del productor de 39 años) podría mejorar la eficiencia en un 5,6%. Esto implicaría un aumento del margen de contribución del 8,7% para el productor promedio. 31 REVISTA CAMPOASTUR | Verano 2025
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