personas vinculadas a este proyecto. Desde el primer momento, el acto tuvo un significado especial. No solo inaugurábamos unas instalaciones. Dábamos continuidad a un proyecto con memoria, recuperábamos un espacio singular y reforzábamos nuestro compromiso con una cultura sidrera que forma parte de la identidad de Asturias. Una bienvenida con sabor a sidra y territorio La jornada comenzó con la intervención de Carlos García, presidente de Campoastur, quien dio la bienvenida a los asistentes y puso en valor el simbolismo de celebrar este acto el 3 de junio, Día Mundial de la Sidra. Una fecha que definió como “perfecta para celebrar la recuperación de este llagar y para reivindicar todo lo que la sidra representa para Asturias: paisaje, tradición, cultura, trabajo y orgullo de nuestra tierra”. Durante su intervención, Carlos García recordó que esta inauguración llega en un momento de enorme trascendencia para Asturias, tras el reconocimiento de la Cultura Sidrera Asturiana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Un reconocimiento que, tal y como señaló, no solo es motivo de orgullo, sino también una llamada a la responsabilidad. Porque la sidra no es únicamente un producto. Es una forma de compartir, de trabajar la tierra, de reunirnos, de celebrar y de transmitir una identidad colectiva que nos une como pueblo. Y en esa cadena, las pomaradas, los llagares, los productores, la hostelería, el consumo y las empresas tienen un papel imprescindible. El presidente de Campoastur también tuvo palabras de reconocimiento para quienes han trabajado durante años para que la cultura sidrera asturiana ocupe el lugar que merece, con una mención especial al historiador y profesor de la Universidad de Oviedo Luis Benito García, director de la Cátedra de la Sidra y uno de los grandes impulsores académicos de la candidatura ante la UNESCO. Carlos García explicó que el llagar, situado en Tiñana, llevaba un tiempo en desuso y que Campoastur decidió hacerse cargo de él con un objetivo claro: “revitalizarlo, devolverle vida y seguir produciendo sidra desde Asturias y para Asturias”. Una idea que conecta directamente con nuestra manera de entender la cooperativa: estar al servicio de los socios y socias, generar actividad económica, apoyar al medio rural asturiano y contribuir a que nuestras producciones sigan teniendo presente y futuro. Campoastur, una estructura al servicio del territorio A continuación, intervino Jesús López, director general de Campoastur, quien situó la recuperación del llagar dentro de una visión más amplia: la de una cooperativa que crece, se diversifica y asume nuevos proyectos sin perder su razón de ser. Durante su intervención, Jesús López destacó que Campoastur quiere ser “una estructura al servicio del territorio” y subrayó que este llagar no es un gesto aislado, sino una pieza más dentro de una trayectoria cooperativa orientada a recuperar capacidad productiva, impulsar el medio rural y dar continuidad a proyectos con raíces. También recordó una idea que resume muy bien nuestro modelo: “todo lo que Campoastur genera se reinvierte en el territorio”. Se reinvierte en actividad, empleo, servicios, instalaciones, proyectos agroalimentarios y oportunidades para socios y socias. Esa es una de las grandes fortalezas de una cooperativa como la nuestra. El valor no se aleja 43 REVISTA CAMPOASTUR | Verano 2026
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