Previsión para la Campaña de Forrajes

En lo referente a los forrajes, si bien el año pasado nos sorprendió con una campaña muy corta y mala de solemnidad, este año hay grandes expectativas. Esta campaña de 2024 se está haciendo esperar en la meseta norte, pues deberíamos disponer de productos como alfalfas, vezas e incluso avenas, pero las lluvias acaecidas en mayo han retrasado la siega y no hemos dispuesto de estos productos hasta principios de junio.

Estamos ante un año con una producción abundante y además saliendo de un año de carestía, lo que nos hace acogerlo con mayor ilusión. Las cuantiosas lluvias de primavera en toda la península han generado una producción abundante de todo tipo de forrajes, sin embargo, también este exceso de lluvias o el que haya caído a destiempo, han mermado la calidad de todos los forrajes en general. Nos encontramos ante una campaña de bonanza en cantidad, pero en la que habrá que mirar muy mucho la calidad, que está comprometida por la abundancia de otras hierbas ajenas al cultivo o al envejecimiento de la planta por el retraso de la siega.

En cuanto a los precios, nada que ver con los precios que se barajaban hace un año, que llegaron a máximos históricos. Si bien aún no hay un mercado cierto y estable, los indicadores auguran rebajas importantes en todas las categorías. Las únicas referencias ciertas que tenemos hasta ahora es el mercado de los forrajes deshidratados, en los que se ha producido un descuento del 50%. Cabe esperar que en los forrajes henificados la rebaja sea semejante.

El factor precio ha sido determinante para la existencia o no de exportaciones. La expectativa de este año es muy alta, pues está alimentada con los precios bajos, la abundancia de agua y el incremento de la superficie de cultivo. De hecho, estas exportaciones ya están operando en Aragón, donde la campaña está más adelantada, desde principios de mayo.

Asistimos con ilusión al inicio de la nueva campaña, basada en el aumento de la oferta y la bajada de precios, pero que se puede ver empañada por la merma de calidad de algunos productos como las alfalfas de primer corte y las vezas.