Ante todo decir que ha supuesto mucho
esfuerzo intentar desarrollar este tema
para la revista, consciente de que la
mayoría de los que podáis leer el artículo
acumuláis infinitamente más experiencia y
conocimientos técnicos. Con humildad pues.
No obstante, si esto hace que surjan
discrepancias o debates, bienvenidos sean en
beneficio de todos.
En función de la época del año en que estamos, me ha
parecido oportuno hablar de alguna parte del manejo de
las colmenas en la salida de invierno y preparación para
la primavera.
En este momento estamos pendientes del tratamiento
de primavera para la varroa, revisar el estado de los
cuadros que queremos cambiar, labores administrativas
en consejería… Y de valorar el estado nutricional en que
están nuestras colmenas.
No es que sea raro que nieve, llueva o haga frío en
invierno, pero este año en particular ha hecho mucho
calor hasta hace bien poco. Las abejas no se han
aletargado, habiendo más actividad de la habitual, más
puesta de la reina, más o menos pecorea en función de
la localización del colmenar. Así que este cambio tan
repentino de condiciones climáticas puede hacer mucho
daño si hay demasiada cría que cuidar y calentar y/o las
reservas no son buenas.
Reservas de energía
En el caso de las necesidades de energía de la colmena,
las reservas son acumuladas por las abejas en forma de
miel en las celdas.
Durante el invierno es imprescindible que la abeja
cuente con reservas energéticas que consume para
mantener las funciones vitales y para producir el calor
Apicultura
Complementos para la abeja